Hay vida más allá de la segunda oportunidad.
Una forma diferente de hacer las cosas.
Hace unos meses acudió una clienta al despacho por un asunto de “segunda oportunidad”. Agobiada por las llamadas a todas horas nos pidió que le iniciásemos el proceso que tanto se anuncia en todas partes y que algún despacho ya le había recomendado.
Hasta aquí todo normal: proceso común y, a priori, la clienta cumplía con todos los requisitos para poder acceder a la quita de deudas y que le concediesen su «segunda oportunidad». Sólo existía un escollo, y es que había un solo acreedor, lo que podía plantear problemas de cara al inicio del proceso.
Antes de iniciar el procedimiento fuimos cautelosos. Íbamos a tardar más, pero con mayores garantías de éxito.
Nos personamos en el proceso del que derivaba la deuda –ejecución hipotecaria archivada hace 15 años– para comprobar in situ el origen de la deuda.
Revisado el expediente, no había remanente. Por tanto, en realidad no había deuda.
Tras ello, burofax a la entidad bancaria solicitando la cancelación de la información errónea conforme a la normativa de protección de datos. A las pocas semanas la entidad procedió a eliminar los datos que erroneamente aparecían en sus bases de datos.
Una vez eliminados sus datos de la entidad bancaria y de los correspondientes ficheros de morosos tocaba revisar la escritura. El asunto se tramitó sin que los clientes se opusiesen por lo que no se analizó la posible abusividad de las cláusulas que integran el préstamo hipotecario.
Escritura plagada de cláusulas abusivas, algunas de ellas sustento de parte importante del importe ejecutado (intereses moratorios del 25%), comisión de apertura etcétera.
Por ahora, a esta señora ya le han devuelto más de 4.000€ en vía extrajudicial sin pisar el juzgado. Sin juicios. Solamente dejándose asesorar por nuestro criterio profesional.
Al final acudió con una «deuda» y se fue con más de 4.000€ en el bolsillo (por ahora).
Menos tiempo, menos precio y mejores resultados.
¿Te encuentras en una situación similar? No dudes en consultarnos. En García-Talavera Abogados te ayudamos a encontrar la mejor solución.